martes, 12 de mayo de 2015

Sexo, Maldito Sexo- La sexualidad prostituida

Mis estimados fieles y perfectos lectores de tanto malviaje literario; no les ha pasado que simplemente un día deciden dejar de escuchar a su voz interna que los quiere liberar de todo orden social y ustedes temerosos la callan y seden ante su mortal insistencia, pues bien algo así me paso y he dejado de realizar publicaciones, pero de pronto me he dado cuenta de que no puedo reprimir todo este cumulo de ideas que llegan y llegan y me hacen estallar en absurdos estados de Facebook que finalmente nadie lee y no se consideran tan relevantes y donde no alcanzo a cubrir y explicar de manera adecuada y como me agrada el porqué de mi maldita indignación.
Pues bien que comience la exhibición de la Insania Social…


Hace poco leía un comentario en donde el autor decía algo así como:
“Me caga la gente que dice ser muy experimentada en el sexo  y a final de cuentas no es lo que parece y me dan risa sus falsas afirmaciones, quisiera mostrarles lo que es verdaderamente pervertido”.

El leer este comentario me puso a pensar demasiado en la relatividad de la sexualidad que así como la verdad y millones de cosas que creemos ciertas no son más que un montón o conjunto de creencias  y suposiciones.
Últimamente  así como se han puesto extremadamente de moda los gatos, se ha puesto de moda que las personas se creen así mismas un tipo de personalidad o alter ego basado en que tan promiscua es, en que tan sucia y perversa puede llegar a ser al momento de un acto tan natural y complejo como el sexo.
Las niñas de 12 años compiten en perreos intensos donde muestran pasos sumamente pervertidos y en su burbuja eso es una sexualidad al máximo, otros podríamos pensar, “Pobre niña tonta, primero que lea a Sade y después que se haga llamar pervertida”, lo cierto es que al mencionar nosotros estos también estamos dentro de una burbuja en la que pensamos ser más sexosos solo por haber leído algunos autores y haber visto alguno que otro porno o Hentai Gore, o escuchar pornogore o deleitarnos viendo algo de Snuff.



El nivel de perversidad que exista en nosotros solo podrá ser establecido y medido por nosotros mismos ya que uno de los límites de nuestra sexualidad es ser  felices con ella sin meternos o afectar a terceras personas.

Ahora bien, podremos decir que somos un manojo de maldita y  perversión, pero que pasa si lo que nosotros creemos que es perverso para otra persona no lo es…

Imaginemos las vidas  de las siguientes personas:
-          La señorita X es hija de familia, sus padres son muy católicos y no le permiten llevar una vida fuera de lo común, se la pasa hablando mal de las chicas que tienen sexo con cualquier hombre pero secretamente le gustaría estar en la misma situación que ellas, ser cogida por todos y se masturba cada noche pensando que el semen caliente de varios hombres se vierte sobre ella. Por esta razón ella se considera muy muy pervertida.

-          El señor M dice que es todo un pervertido pues no puede evitar ver mujeres e imaginarlas desnudas, ha mantenido aventuras con más de 100 mujeres y le gusta cogérselas a todas por el tan mencionado altar de Sodoma, es por eso que él se considera un pervertido.

-          El señor Z entra a un grupo por internet de gente que se considera tan pervertida como el, ahí encuentra a la señorita X y al señor M y comienzan a platicar, el señor Z pensando que los demás son tan pervertidos como el comienza a contar que le gusta vestirse de mujer y que le caguen encima al término de cada relación, menciona también que un día llego al extremo de tener relaciones sexuales con su perro.


¿Cuál de ellos es más pervertido?

Como podemos comprender todo depende del entorno de la persona todas las personas podemos ser pervertidas dependiendo de nuestro propio entorno o burbuja, y NADIE  puede cuestionar si somos o no como ellas, el realizar estos actos de juzgar personas por sus actividades sexuales es lo que ha llevado a la sexualidad actual a ser una maldita perra prostituida cuya moneda es “Lo que piensen los demás, lo que les agrade a los demás, lo que complazca a los demás”
Y ser pervertido pasa a ser algo tan relativo, tan propio de todos y cada uno de nosotros, algo intimo algo especial.
Es sano compartir nuestros gustos y preferencias sexuales siempre y cuando respetemos a las personas que nos rodean, muchos descerebrados pensaran que el respetar a los demás entonces ya no es pervertido o sucio, pero, ¿Qué creen?... Que de acuerdo al concepto original es total y completamente valido ya que en esta maldita Insania social que diablos es normal y que cosa no lo es si todos absolutamente todos tenemos ideas sobre cómo practicar nuestra sexualidad e manera muy diferente y en estos tiempos lo normal ha pasado a otros planos, y por si les da flojera mover los dedos y buscar el concepto aquí se los dejo traído desde otra de mis prostitutas favoritas, baratas y eficaces, Wikipedia…

Perversión, del latín pervertĕre (volcar, invertir o dar vuelta), es un término que históricamente fue utilizado por la psiquiatría clínica clásica, por la psicopatología y por los pioneros de la sexología para designar un comportamiento o un conjunto de prácticas sexuales que no se ajustaban a lo socialmente establecido como sexualidad normal en la época. Manifestaciones muy diversas de la sexualidad humana fueron englobadas por la psiquiatría del siglo XIX bajo este concepto: entre otras, el fetichismo, la homosexualidad, la pedofilia, el exhibicionismo, el sadomasoquismo, el voyerismo y muchas otras «perversiones», algunas de las cuales han sido agrupadas por la psiquiatría actual bajo el concepto de parafilia y otras, como la homosexualidad, han dejado de ser consideradas como trastorno o patología.


Por lo tanto, yo concluyo con lo siguiente:
Es demasiado absurdo juzgar la sexualidad de los demás nada más porque en tu burbuja de ideas consideras que no encaja, debemos aceptar gustos y preferencias de los demás , solo así evitaremos que la sexualidad se siga prostituyendo y creando monstruos donde no existen.
Permitamos que cada persona viva su sexualidad a su manera, no juzguemos no limitemos y lo más importante: NO ES UNA MALDITA COMPETENCIA.



HE DICHO!!

16543